miércoles, 28 de diciembre de 2016

No estoy listo para una relación

A veces uno se encuentra con personas que tienen mucho en común con nosotros.
Me sucedió con mi profesora de yoga. 
Resulta que retomé mis clases despúes de 3 meses de desaparecida...si claro, la desaparecida tiene nombre y apellido masculino, sin embargo era lo justo y necesario. Es parte de ir retomando mi vida.

Y bueno, conversando con ella me contó que está pasando por exactamente la misma situación que yo, tanto así que estuve por preguntarle ¿por casualidad no estamos hablando del mismo pendejo? jajajajaja.

Misma historia (todo estaba muy bien hasta que...me cayó el baldaso de agua fría), misma excusa (no estoy listo para una relación), misma salida (pero no quiero dejar de verte). 
Y me dije, por los clavos de Cristo, es que acaso hay epidemia de hombres con miedo al compromiso?? o que carajos les pasa a estos especímenes???

En un momento me puse a pensar en que yo era el problema, que había algo conmigo que no estaba bien, que no era suficiente, que no era capaz de cubrir las expectativas de un hombre (si claro, en el momento en que mi autoestima la había metido en una cajita y la había mandado en barco a Dubai) pero despúes me dije...estas cojuda Meredith?? pero si eres la mujer que todo hombre que sabe lo que quiere quisiera tener!!! Eres una mujer bonita (sí, fisicamente hablando), eres honesta, cariñosa, dulce, comprensiva, eres madura, independiente, eres una mujer que busca constantemente ser mejor persona, has superado casi un divorcio (si, porque me divorcié antes de casarme) entonces???!!! claramente el problema no eres tú!!! el problema es él!!!

Y si, definitivamemte el problema es él. No voy a pecar de soberbia y decir que no hay cosas por mejorar y etapas que superar, claramente las hay, soy un ser humano que siempre está en la constante búsqueda de una mejor versión de mi misma pero eso no significa que no sea suficiente para un hombre. Nada es perfecto en esta vida, no soy una princesa de cuento de hadas ni busco un príncipe azul porque entiendo que todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras y que la clave está en la aceptación del otro tal cual es.
Es que simplemente ellos no saben lo que quieren, tanto asi, que no tienen la capacidad de ver lo que brilla delante de sus ojos.

Así que hoy me dije a mi misma que no tenía porque quedarme en donde alguien duda siquiera un segundo de mi compañia. Al final sé que se va a arrepentir, sólo espero que por su bien no sea demasiado tarde como comunmente sucede.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Navidad y su melancolía


Se supone que la Navidad es una época de alegría, de unión y de paz y de todas esas mariconadas bonitas que decimos y profesamos cuando llega Diciembre no?, pero seamos realistas...¿Cuántos de nosotros hemos pasado estas fechas llorando por los rincones?.

En lo que a mi respecta hace muchos años no disfruto una Navidad en pleno, ya sea porque la pasaba trabajando, o porque la pasaba sola, o porque mi familia estaba más desunida que nunca o porque sencillamente me habían roto el corazón y lo que menos quería era hablar de amor y paz.

Las mejores Navidades que recuerdo eran cuando era niña y estaba toda mi familia junta, mis viejos, hermanos, primos, tíos y abuelos, pero poco a poco y no sé en que momento nos reducimos a 5 gatos que hacíamos lo posible y lo imposible por pasarla en unión familiar.

En fin, el punto aquí es que si decidí escribir este blog es porque quiero compartir con ustedes todo lo que implica vivir en la situación sentimental "soltera" o debería decir "esperando un milagro" y bueno pues empezaré contándoles un poco sobre mi.

Mi nombre es ... no les diré mi nombre jajajaja...quédense con Meredith, tengo 32 años y hace 2 años 9 meses para ser exacta estoy soltera, y digo soltera porque ya deben saber que eso no significa precisamente sola.
Antes estuve en una relación de 10 años de los cuales conviví 8 y estuve comprometida pero como pasa en la vida real todo se fue a la mierda porque él me sacó la vuelta y me dejó para irse con la susodicha.

Desde aquel momento he salido con algunos chicos pero ninguna relación seria hasta hace 3 meses atrás en donde empecé a salir con un chico al cual conocí cuando tenía 3 años (si, en el nido) y después de los 5 años nunca más volví a saber de él. Sin embargo la modernidad y el famoso Facebook permitió que él me encontrara y fue así como iniciamos contacto desde Junio de este año aproximadamente.
Él no estaba viviendo en ese tiempo en Lima pero ya había decidido retornar para quedarse y empezamos a salir a inicios de Setiembre y así sin más formalizamos la relación a comienzos de Octubre.

Todo fue de maravilla hasta que a mediados de Noviembre a él se le presentó un problema económico que mandó al cuerno un proyecto de vida (del cual pensaba vivir) que tenía pensado iniciar en Enero del próximo año y tuvo que replantear toda su situación. Cabe mencionar que esa iba a ser su fuente de ingreso.
Desde ese momento todo su ser se enfocó únicamente en ello y a mi me empezó a tratar como si fuera parte del problema. Se puso distante, nada cariñoso, cortante y todo el típico comportamiento que tienen los hombres cuando quieren espacio.

Sin más procuré darle ese espacio que necesitaba, incluso en un momento le pregunté si quería que lo dejara solo por un tiempo, a lo cual el me respondió que no, pero al parecer nada de eso fue suficiente y hace 15 días atrás me dijo que no sentía que me estuviera dando el tiempo que me merecía, que no se sentía bien con ello porque todos sus pensamientos estaban enfocados en su proyecto y que finalmente no estaba listo para una relación.

No voy a decir que la noticia me cayó como baldaso de agua fría porque definitivamente no lo sentía igual, sin embargo no pensé que dejaría la relación.
¿Que hice yo? Le dije que no estaba de acuerdo con su decisión pero que la respetaba y me fui digna, sin dramas ni más.
Claro esta que una vez en el carro y habiendo manejado unas cuadras, me eché en llanto y mi cerebro empezó a recapitular cada instante tratando de entender en que me había equivocado.

Decidí a partir de ese momento que lo mejor era dejar de vernos y por ello unos días después cuando me escribió para coordinar mi entrenamiento (porque desde hacia una semana lo había tomado como personal trainer) le dije que lo más saludable para ambos era dejarlo en stand by y que luego veríamos como íbamos. Me dijo que entendía mi decisión pero que el me había dicho que no quería que dejáramos de vernos.
Eso me confundió más aún así que le pedí volver a hablar y que me especificara porque no quería dejar de verme, que si la conclusión de no estar listo para una relación era porque no se veía más conmigo como pareja o porque simplemente sus issues personales y profesionales no le permiten tener cabeza para la relación. Me respondió lo segundo y entonces pensé:
"El entrenamiento me beneficia a mi, es para mi y finalmente sería una oportunidad para aprender a aceptar la situación tal y como está; solo como amigos"
Así que opté por continuar con los entrenamientos lo cual significa que lo veo 3 veces a la semana durante una hora.

Hasta el momento lo he podido manejar pero debo admitir que lo extraño.
Estos días en particular lo he extrañado más que nunca y me pareciera como si hubieran pasado ya meses desde aquel día y sin embargo solo han pasado 15 días.
No lo veré hasta después de Año Nuevo pues ha salido de viaje pero eso no quita que piense en él y lo extrañe.

Toda esta situación me hizo ver que yo tampoco estoy lista para una relación pues hay heridas de mis relaciones anteriores que no han cerrado y se han proyectado en esta última relación que he intentado mantener a flote. Ello me llevo a plantearme un propósito para este 2017 y es que de aqui a un año no saldré ni estaré con ningún chico, este año lo dedicaré a sanar mis heridas, a curar mi corazón y a establecer mis propios proyectos. Será un año para mi, para reencontrarme, para enamorarme de mi, para quererme. 
Pienso que sólo así podré atraer a mi vida un hombre que esté tan dispuesto como yo a jugársela, a apostar por una relación, porque aunque no haya garantías de que sea para siempre, al menos tendrá todas las ganas de que así sea.